Sentimiento apestoso.
Hoy es uno de esos días en los que siento que la nostalgia se apodera lentamente de mí. Todo empieza con un pensamiento débil y sensible que empieza a estimular ese estúpido sentimiento de tristeza; es de esos que, con unos cuantos suspiros se desvanece. Pero luego, si ese pequeño sentimiento no es controlado, se empieza a hacer fuerte y cada vez más grande; su poder se extiende y no hay chiste alguno que me haga sonreír, empiezo a mirar a mi alrededor y lo único que hallo son más motivos para sentir nostalgia. Luego viene el desespero, que es el resultado de un montón de pensamientos diferentes encontrados, la confusión se apodera de mí y me siento perdida, alejada del mundo, encerrada en mi propia burbuja de desgracia. Es un asco, pero la verdad es que, me pasa tan seguido, que ya me estoy llegando a acostumbrar.