Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2014
Luego, entré en razón. Puse las sábanas a un lado, me recosté sobre el espaldar de mi cama, miré hacia el piso por un momento, suspiré como nunca y me dije a mí misma "ni siquiera me recordará, supongo que para él ya es normal dejar a alguien con el corazón roto y la mente enredada". Y ahí, acompañada de la oscuridad de mi habitación, logré entender y al fin meterme en mi cabeza la idea de que no vale la pena pensarte, ni mucho menos extrañarte cuando tú has de estar muerto de risa y muy seguramente haciendo planes para estar con alguien más, alguien que, no se imagina lo mucho que sufrirá cuando tú decidas ya alejarte del inmenso e intenso amor que seguro te brindará.