Me fui de mi trabajo
Me fui de mi trabajo anterior porque me di cuenta que no valía la pena estar más de 15 horas al día sentada frente a un computador, dando mis ideas para marcas que solo buscan seguir generándonos necesidades innecesarias y superficiales y no de marcas que quieran hacer un cambio REAL en el mundo. Me fui porque tener que estar pendiente de mi celular un domingo a las 8:00 pm, un viernes a las 11:00 pm y prácticamente todo el tiempo, me estaba causando serios problemas en mi salud mental y física. Me fui porque noté que todas las horas que dedicaba a ese trabajo, no eran valoradas ni apreciadas. Se veían como una obligación que debía cumplir. Ah, y debía sentirme agradecida por eso. Me fui porque, cada vez que recibía una notificación del trabajo, me daba taquicardia. También interrumpía mi vida social, amorosa y familiar, ya que siempre debía estar dispuesta a responder y cumplir fuese el día y la hora que fuese. Me fui porque estaba cumpliendo las metas y los sueños de...