Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2020

Me fui de mi trabajo

Me fui de mi trabajo anterior porque me di cuenta que no valía la pena estar más de 15 horas al día sentada frente a un computador, dando mis ideas para marcas que solo buscan seguir generándonos necesidades innecesarias y superficiales y no de marcas que quieran hacer un cambio REAL en el mundo. Me fui porque tener que estar pendiente de mi celular un domingo a las 8:00 pm, un viernes a las 11:00 pm y prácticamente todo el tiempo, me estaba causando serios problemas en mi salud mental y física. Me fui porque noté que todas las horas que dedicaba a ese trabajo, no eran valoradas ni apreciadas. Se veían como una obligación que debía cumplir. Ah, y debía sentirme agradecida por eso. Me fui porque, cada vez que recibía una notificación del trabajo, me daba taquicardia. También interrumpía mi vida social, amorosa y familiar, ya que siempre debía estar dispuesta a responder y cumplir fuese el día y la hora que fuese. Me fui porque estaba cumpliendo las metas y los sueños de...

Productividad en tiempo de cuarentena.

Tendemos a ponernos metas los domingos, para iniciar nuestro trayecto hacia la satisfacción de lograrlas, el lunes. ¿También haces esto? Cuando empezó la cuarentena, mi mente empezó a analizar todo el tiempo libre que tendría y lo que podría hacer con este: aprender un nuevo idioma, aumentar la "calidad" de mi hoja de vida haciendo certificaciones, leer mínimo dos libros en un mes, hacer ejercicio sin falta todos los días, cocinar, escribir, pensar en un emprendimiento, lanzarme como freelance, hacer videos, publicar contenido, meditar en la madrugada, limpiar mi closet, compartir con Astro y MILLONES DE COSAS MÁS. Entonces, el primer lunes arranqué con mil cosas en mi mente, me frustré y terminé viendo 5 capíulos seguidos de Orange is the New Black. Me sentí como la peor del universo por no ser capaz de hacer nada. ¿Tú te sentiste así hoy, o te has venido sintiendo así durante la cuarentena? Estamos en una pandemia, donde es innegable que muchos tenemos el lujo ...

Cambiando mi perspectiva.

Extrañando muchos lugares, sensaciones y momentos, como todos en este instante. Cuando todo se pone patas arriba, lo único que queda es intentar observar desde otro punto de vista, porque si nos enfocamos en la confusión y en ese dolor en el corazón que genera la ansiedad y la incertidumbre, sólo lograremos generar más de lo mismo. Todo será un círculo vicioso. Cansa estar en casa, cansa no ver a ciertas personas, cansa no poder salir, cansan muchas cosas, pero estoy segura de que nada cansa más que sentirse cansado/a por todo. He decidido observar mi alrededor desde otro punto, porque si sigo mirándolo todo desde el lugar que solía hacerlo al inicio de la cuarentena, estoy segura de que me chiflaría. Entonces, ¿qué he visto desde aquí? Muchas cosas, pero sólo mencionaré dos: - He visto que algunas personas están criticando a otras (que también están sufriendo a su manera) por sentirse cansados/as. Somos seres humanos, nuestras emociones EXISTEN y no tienen nada que ve...

Amaré y ya.

¿Que si el amor se acaba? Puede que sea verdad, pero, ¿para qué fijarse en eso ahora, cuando se siente el amor a flor de piel? Cuando se acabe, dejaré de amar. Mientras tanto, amaré tanto como me sea posible.

Las redes sociales y su trampa.

Las redes sociales pueden hacer que nos comparemos todo el tiempo, lo que nos causa daños emocionales y problemas de autoestima. Siempre es el mismo círculo vicioso: ves a alguien que CREES que se ve mejor que tú o que tiene algún talento que CREES que si lo tuvieras, dejarías de ser tan "invisible" o "corriente"; luego te miras en el espejo o ves tus likes y número de seguidores y te sientes menos que esa persona y quieres parecerte a ella. Poco a poco nos sentimos peor, pero seguimos haciendo lo que nos causa daño: compararnos. Pero ojo, esto ni siquiera es culpa nuestra. El sistema cada vez inventa más distractores y fuentes de entretenimiento que forman estándares de belleza o éxito para mantener a la población subordinada y concentrada en todo, menos en el crecimiento espiritual y mental. (Por eso gran parte de nuestro tiempo se va trabajando, para no tener espacio para nosotros mismos, nuestras familias y/o seres queridos). Aquí todos publicamos la ...