"Después de la tormenta viene la calma"
La noche hacía que el ambiente se tornara aún más tenso, la lluvia subía los niveles de melancolía y los truenos alimentaban su ira. Sus pensamientos se oscurecían y su corazón, como los fríos vidrios de su ventana, empezaba a empañarse. Volvió a enredarse con los finos hilos que alguna vez desenredó, formando nuevamente ese pequeño nudo que antes había desalojado de su cabeza... Estaba perdida una vez más. Bajo sus cobijas, miraba el techo mientras su cerebro recreaba imágenes que alguna vez le causaron felicidad, y se preguntaba, "¿tan poco dura la alegría?". Daba vueltas en su cama , y a ratos se destapaba los brazos para sentir la ligera frescura que dicha llovizna dejaba; pero todo era inútil, los recuerdos no se iban, el rencor con su mala suerte aún permanecía en su corazón y el sueño nunca llegaba. Luego suspiró, se sentó y giró su cabeza, de tal modo que pudo mirar hacia su ventana; notó que el oscuro cielo se había despejado, pudo escuchar el sonido de las últi...