Fluyo con la incertidumbre.
Fluyo con la incertidumbre cuando elijo el camino de la izquierda porque tiene flores moradas, y no porque es el más recorrido. Fluyo con la incertidumbre cuando disfruto el sol por los abrazos que me da con cada rayito, y no porque temo que llueva mañana. Fluyo con la incertidumbre cuando meto a la cama mi tristeza, la arropo, le doy té y vemos pelis juntas, en vez de hacerla madrugar, bañarse con agua fría y maquillarse. Fluyo con la incertidumbre cuando escribo una idea, la grabo, edito y comparto porque quiero darme más permiso de brillar, y no por anhelar que noten mi brillo. Fluyo con la incertidumbre cuando sigo mi corazón apasionado, rebelde y quisiquilloso, y no mi mente cuadriculada, temerosa y preocupada. Fluyo con la incertidumbre porque extrañamente me brinda más certeza que la certeza misma.