Call it what you want.

Despertó de un sueño profundo. Los rayos de sol lograban asomarse entre los pequeños espacios que dejaban sus cortinas, se sentía ese leve calor que producían y le daban a la habitación un poco de iluminación. Los pájaros cantaban y ya se empezaba a sentir el olor del café que preparaban en su casa todas las mañanas. Ella, observaba con una mirada entre cerrada su alrededor, tomó un gran suspiro, se sentó, estiró sus brazos y alejó suavemente las sábanas que la abrigaban, cruzó sus piernas y se recostó contra el espaldar de su cama; recordaba el lindo sueño que había tenido y prácticamente se perdió en el mismo recuerdo... Sus labios y mejillas no demostraban ningún tipo de sensación, pero sus ojos marrón brillaban más que nunca, sus ojos, permitían ver más allá de su alma; era realmente feliz en ese instante... Luego, el cantar de un pájaro que se escuchó muy cerca a su ventana, la hizo reaccionar. Sacó sus pies de la cama, y con ellos, tocó el frío piso; el frío que la hizo despertar del todo, el frío que hizo que notara que, su felicidad consistía en un sueño nada más, el frío que la hizo comprender que, al salir de su propio mundo interior y al poner los pies firmes en la tierra, la magia desaparecía, y a su paso, el increíble brillo de sus ojos que en algún momento evidenciaron toda su alegría.

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