Miedo.

Supongo que es normal encontrar soluciones para los problemas de los demás fácilmente, o al menos un poco más rápido que cuando se trata de nosotros mismos.
Suelo pensar que cada problema es un laberinto con unas paredes realmente altas y que nosotros nos encontramos dentro de él gastando energía, generando estrés y aumentando los niveles de desesperación... No tenemos idea de cómo salir, no hay siquiera una idea que nos podamos hacer sobre "por dónde coger". Intentamos encontrar una salida, pero cada decisión que tomamos nos dirige a un pasillo trancado por otra pared.
Por el contrario, cuando decidimos ayudar a alguien brindando un consejo, podemos ver claramente su laberinto desde arriba, pues no nos encontramos dentro de él, y por esto es que llega a ser mucho más fácil encontrar la salida.
Sin embargo, muchas veces somos nosotros mismos quienes decidimos borrar las señales. Me refiero a que en ciertas circunstancias (por no decir todas), sabemos qué hacer, pero por miedo y desconfianza hacia nuestras propias opiniones, hacemos caso omiso y decidimos resignarnos así tengamos la salida en nuestras narices.
El  tiempo pasa y las posibilidades se agotan, una que otra oportunidad se pierde y nos hundimos en el arrepentimiento de no haber seguido nuestros instintos.
¿Qué clase de mentalidad tenemos que nos hace reprocharnos por momentos que, son solo una ocurrencia en el tiempo? ¿por qué no actuar? ¿por miedo? ¿por ese miedo que nos ha arrebatado miles de experiencias y personas?.. Qué ridículo. Y sí, podemos perder. De hecho, siempre ha existido esa posibilidad y siempre lo hará. Entonces, ¿por qué no arriesgarse ahora? ¿por qué no convencerse de que el miedo es imaginario?
El miedo no es tangible, no es una cosa, no es una persona... Es un estorbo que habita en nuestra mente y que puede ser desalojado de allí cuando decidamos vivir... No a vivir únicamente existiendo y sobreviviendo, sino a vivir superando obstáculos y tomando riesgos inteligentes que, seguramente nos llevarán a vivir nuestros sueños, en vez de tenerlos plasmados en nuestra mente solo como algo inalcanzable.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Autorretratos de hace un año.

El experimento de San Andrés.

Desastres naturales.