Para un alma (que no sabe) que es fuerte.

Mi deseo para ti es que aprendas a quererte, así tal cual como eres, así tal cual como piensas y así tal cual como muestras esos pensamientos al mundo. 
Mi deseo para ti es que reconozcas tus talentos con la misma facilidad que nombras tus falencias cuando alguien te pregunta por ellas.
Mi deseo para ti es que no te escondas entre tus complejos ni te pierdas entre las sombras de la tristeza, porque tu alma es única, y merece ser reconocida por el brillo que irradia su alegría y capacidad de entregar amor.
Mi deseo para ti es que te sientas hermosa aún así cuando alguien con algún comentario con tono de broma te quiera hundir, encontrándote defectos que no existen y alimentando su alma de odio y envidia. 
Mi deseo para ti es que puedas disfrutar de una llovizna a las diez de la mañana, y que sonrías cuando todo el mundo parece estar invadido por la ira a las ocho de la noche.
Mi deseo para ti es que entiendas que tu energía es única, y que nadie ni nada podrá sabotearla.
Mi deseo para ti es que en el instante en que comprendas esto, te des cuenta de lo fuerte e indestructible que puede llegar a ser un alma que acepta y entiende la ira de los demás, que lucha aún cuando ve que la batalla está perdida, que desea y hace el bien en vez de responder siempre con una acción egocéntrica, y que sobretodo, sigue viendo amor cuando el mundo parece estar desvaneciéndose entre el humo del odio, la llama de la envidia y la sangre de la codicia.

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