¿Sabes qué es real?
De pequeños nos enseñan a trazar líneas paralelas, a ponerle un nombre a lo que nuestros sentidos perciben y a encontrarle significado a garabatos que después llamamos letras. Nos regañan por colorear por fuera del margen de nuestros cuadernos y por dibujar personas con 6 dedos o de color verde. También, por querer correr bajo la lluvia y por untarnos los dedos de barro, o por hacer desorden en nuestra habitación al querer armar un rompecabezas.
Nos enseñan muchas cosas y nos motivan a entrar al mundo industrializado creando en nosotros anhelos falsos y superficiales, nos alejan del arte y nos introducen en la historia falsa de la humanidad sin siquiera darnos cuenta. Nos abren los ojos a las malas, para que seamos conscientes de la "realidad" (sí, así entre comillas porque, ¿qué es real y qué no?).
Pero no nos dicen cómo podríamos aprender a sanar en una sociedad que cada día crea una nueva herida. Sólo nos muestran las imágenes sangrientas de las guerras pasadas, justificando así el por qué todo es como es hoy; pero suelen omitir el optimismo del que debería estar rodeado un humano cuando tiene tan pocos años de vida.
Estas enseñanzas, experiencias, regaños, la forma automatizada de comprender un nuevo tema en el colegio cada día, en 4 o 6 materias de 1 hora cada una; la forma en que nos privan de dejarnos crecer el cabello si somos hombres o de cortarlo si somos mujeres; de hacernos levantar a las 4:30 a.m teniendo 5 años de edad, para acostumbrarnos a la vida de esclavitud laboral que tendremos en el futuro; la forma en que nos imponen una religión y nos asustan al justificar con un infierno el por qué no deberíamos amar a alguien del mismo sexo si somos homosexuales, o de simplemente querer leer sobre otras creencias si somos curiosos y hambrientos por conocimiento.
Nos forman desde temprana edad para servir a un propósito que no tiene sentido. Me enloquece pensar en lo que es esta "realidad". La verdad, siento que como humanos no nacimos en este planeta para levantarnos a las 5:00 a.m, llegar al trabajo a las 7:00, salir a las 5:00 o 6:00 p.m. realmente agotados, pasar hora y media en un bus de vuelta a casa y luego tener solo tres horas para conectarnos con lo que importa: nuestra familia y nuestro propio ser.
Es hora de que te cuestiones, si no lo has hecho, el por qué sigues las órdenes que te han dado desde pequeño/a sin tú refutarlas, o al menos sin hacerlo profundamente. Cuestiónate qué haces aquí, por qué vendes tu tiempo de esa forma y por qué no haces nada para cambiarlo.
Una vez lo hagas, el miedo vendrá a tu mente y también el odio hacia lo que sea o quienes sean que nos han traído hasta este punto sin salida, donde, o prostituyes tu tiempo y dejas pasar la vida frente a tus ojos, o intentas salirte y fracasas en el intento de ser libre, de ser un humano de verdad.
Una vez empieces a preguntarte el por qué de absolutamente todo, no podrás volver atrás así lo intentes. Y pensarás: "vivía más feliz en mi ignorancia", y así es, pero al menos yo prefiero que me duela el corazón y la cabeza todos los días al levantarme y ser consciente del desperdicio tan grande que le damos a nuestras vidas y cómo afectamos las de otras especies del planeta, a vivir como si nada, sin sentirme mal por arrojar un papel en la mitad de un bosque o alimentando mi amarillismo todos los días mientras como mi almuerzo al ver noticias que no aportan a mi formación como persona.
Estoy en un punto en el que no sé qué creer, pero al menos me siento a meditar sobre lo que puedo hacer para minimizar así sea un poco la tortura que se vive en el planeta y la injusticia que en este habita.
No soy Dios, ni lo seré. Pero soy humana y al saber que los seré por un largo tiempo (a menos que muera antes, claro), no podría soportar quedarme con los brazos cruzados mientras veo cómo todos nos vamos al carajo.
������❣ Si el universo lo sabe creo que tú también sabes quién soy así que te mando un abrazo porque la partiste con ese escrito jejejeje!
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