El amor no duele.

El amor no duele, el amor en su esencia más pura lo que siempre generará será más amor. Así que, te repito: el amor no duele, ni lastima, ni decepciona, ni derrumba.

"Pero entonces...", te preguntarás, "¿por qué duele cuando alguien te decepciona, cuando alguien en quien confías resulta apuñalándote por la espalda?", duele porque sabes que el amor ya no existe, o porque sabes que de pronto nunca existió. Te hace sentir pequeño el corazón porque sabes que tu confianza fue desgarrada y luego arrojada a la basura, como si no valiera nada... 

Al pasarle la culpa del sentimiento de tristeza y sufrimiento el amor, olvidas a un protagonista que muchos suelen omitir en sus intentos de justificación: el ego. 

Esta estrella de la actuación te hará sentir amor donde solo existe conveniencia propia, transformará tu rabia en escudo para "hacerte valer", te alejará de los demás y te hará pensar que ellos son quienes te deben buscar a ti, y básicamente buscará siempre hacerte crecer, sin importar a quién puedas pisotear. Es como un guardaespaldas, que solo te protege a ti, sin importar la situación y las personas implicadas. 

"¿Y esto qué tiene que ver con el amor?" Bueno, pues, absolutamente nada. El ego podría ser el antónimo del amor, porque se enfoca en tu bienestar individual, mientras que el amor siempre busca una felicidad compartida.

El ego es aquél que despierta en ti el deseo de sentir otro cuerpo diferente al de tu pareja, porque "QUIERES satisfacer TU deseo"; es aquél que te hace gritar cuando discutes, bajo la excusa de "es que YO me tengo que hacer VALER" ; también genera celos e intenta justificarlos susurrandote al oído frases como "es que esta persona SOLO TIENE QUE ESTAR CONMIGO".
¿Lo ves?
Si tu respuesta es no, te daré ejemplos sobre el amor:
Cuando sabes que la otra persona se equivocó, mientras tu ego dice "espera a que él/ella se disculpe", el amor te susurra "búscalo tú, intenta hablar y solucionar", así no sea tu culpa. 
Cuando has tenido una semana fatal, pero esta persona te llama a las 10 de la noche para que la acompañes porque se siente mal, tu ego inmediatamente gritará fastidiado: "¡ESTÁ MUY TARDE, NECESITO DESCANSAR!"; por otro lado, el amor te dará fuerza para dejar tu comodidad a cambio de ver sonreír a quien dices querer. 
Por último, si notas una actitud que te disgusta de alguien más, el ego te tomará de la mano fuertemente y te detendrá, mientras te dice: "TÚ no tienes por qué aguantarte esto". El amor sólo te dirá, "no es una actitud grave, no te está violentando ni lastimando, es solo parte de su personalidad, acéptalo tal y como es". 

Es decir: dejemos de temerle al amor y mejor intentemos trabajar en nuestro ego. 
"¿Y entonces, cómo sé que alguien realmente me ama?" 
El amor no tiene balanzas. En novelas, películas y libros nos han dicho que este puede medirse, pero yo opino que este simplemente se siente, o no se siente. Y el ego solo te domina, o lo dominas. 

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