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¡Creo en mis palabras!

El sol se asomaba entre las aberturas de su cortina, un nuevo día había llegado. Ella siempre empezaba su día pensando en lo bueno que este podría llegar a ser, las metas que podría ir construyendo y las experiencias que podría vivir. Miraba televisión por un rato y luego se aburría al notar que ningún programa le llamaba realmente la atención. Se duchaba, y en ese momento, cantaba las canciones de siempre, las que se sabía completas y le hacían escuchar su voz de cantante frustrada un poco más linda. Terminaba su baño y lo primero que hacía era dibujar sobre el espejo empañado, se aplicaba crema en su rostro y desenredaba su cabello. Luego, sentía el frío al abrir la puerta y dejar que entrara el aire del resto de su apartamento, ingresaba a su cuarto y humectaba su cuerpo con la crema de siempre, se vestía mientras escuchaba música y de vez en cuando se cambiaba dos veces la camiseta, porque creía que no se le vería tan bien. "Se aproxima un buen día"  solía decir, y se ...

Escrito el Sábado 3 de Diciembre del 2016. 11:30 p.m. En un bar con familiares y mi novio.

Estoy cansada de que mi estado de ánimo siempre sea una incertidumbre para mí. La verdad es que, en cualquier momento puedo pasar de estar bien a estar realmente mal, brava por nada, asqueada del mundo, con miedo a mostrar toda mi felicidad... Esta incertidumbre me ha hecho perder amigos y amigas, y así mismo distintas oportunidades de pasar un buen momento con las personas que más quiero. Creo que nunca me había sentido tan vacía cuando aún así sigo teniéndolo todo (es mentira, de hecho cada año digo lo mismo) y eso me parece ridículo, ya que suena a puro capricho de niñita que se queja por llamar la atención... Pero de hecho, ¿atención? ¿qué es eso? Siento que aún así cuando la recibo, no soy lo suficientemente "madura" o lo que sea para aceptarla. Así que, ¿por qué lo haría con ese fin? Me siento como una carga, y siento en mí una bomba de pensamientos sobre distintos temas que parece siempre estar apunto de estallar, causando en mí esa sensación de alerta todo el tie...

"Y si muere hoy, ¿alguien lo recordaría?"

Levantarse y recibir el día con una mente repleta de pensamientos que se han dejado a la deriva y que ahora empiezan a hacerse un espacio propio en una mente que no les pertenece, no se siente nada bien. Siento en  mi pecho una presión profunda, mis ojos se llenan de lágrimas, mi respiración se acelera y siento un nudo inmenso atascado en la garganta. Me levanto de la cama, toco el piso frío con la planta de mis pies y por pereza, prefiero no agacharme para recoger mis chanclas y salgo descalza hacia el baño. No me dan ganas de mirarme al espejo. Entro a la ducha, pero primero espero a que el agua baje caliente, porque no soporto el agua fría en la mañana y menos cuando me siento así, con ganas de no sentirme mal pero atrapada en ese círculo vicioso del cual parece que no quisiera salir. Me visto con mi pinta favorita, para intentar subirme el ánimo o al menos aparentar que estoy bien. Me hago una moña, me maquillo muy poco, o simplemente no lo hago y salgo con audífonos puest...

Mi amor.

Ella solía estar dispuesta a nada, pero a la vez esperándolo todo. Solía pasar noches enteras imaginando cómo sería su situación si se encontrara en otro lugar, con otras personas o quizá en otro cuerpo. Alarma a las 6:00 a.m., otras veces a las 5:45. Desayuno de siempre, lugares iguales y sentimientos inestables, pensamientos inconcretos, sonrisas momentáneas, lágrimas esporádicas, inseguridad permanente. Cabello alborotado, ojos sin pestañina. Preocupación constante y vanidad escondida, porque en realidad sí la sentía... Luego, un corazón roto. Vacaciones largas, noches de tristeza, días de fastidio, cuarto desordenado. Sus pensamientos parecían vacíos, sin gracia alguna. Sin embargo, todo lo que sentía se veía reflejado en una mirada que solo ella podía ver cuando se encontraba sola, la mirada de odio e insatisfacción. Brisa caliente, pies mojados, frente con sudor, cabello reocogido, bloqueador sobre el rostro. Su tranquilidad aumentaba de a poquitos. Vuelta a la...
Ocultar sentimientos es ocultarse a uno mismo.

Oscuras.

Cuando las voces más envidiosas y saturadas de odio hablan; se vuelven espesas en el viento, pesadas, ardientes y casi indestructibles... ¿Me equivoco? Claro que sí. Que se fortalezcan e invadan pensamientos de personas que sólo buscan tranquilidad, no depende de quién las diga, sino de quién las reciba y perciba. Si se perciben como los ardidos de corazón quieren, seguro harán daño. Si se toman como una muestra de lo oscura y frustrada que puede llegar a ser el alma de una persona, seguro motivarán al receptor a esforzarse aún más para así no llegar a caer tan bajo, como ellos.
Parece que al estar solos las frustraciones nos comen desde adentro; y nosotros, sin pensarlo dos veces, nos dejamos llevar por estas sensaciones que terminan volviéndose un círculo vicioso... Desenredar los nudos de nuestra mente parece ser difícil, incluso nos hacen creer que lo es, cuando en realidad tenemos los recursos necesarios para salir de esa sombra justo ahí, a dos pensamientos de distancia.