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La ventana mágica

Me pasa muy poco, pero en las escasas y distintas noches en que mi mente no puede apagarse, y se mantiene despierta después de la hora acordada para descansar, siento una conexión especial así se estén resbalando lágrimas por mis mejillas, tenga una crisis de ansiedad, esté confundida o simplemente no sienta ganas de dormir. Abrir la persiana, pasar mi almohada a la parte opuesta de la cabecera para poder observar tras ella, sentarme, abrazar mis rodillas mientras me cubro con mi cobija favorita, y simplemente mirar por la ventana; me ha salvado de noches que parecen infinitas, de taquicardias que me nublan y estremecen, de melancolías y de las secuelas de un corazón roto. El pasar repentino de los carros con el sonido del caucho acariciando el asfalto; el pitido raro que se escucha en las noches cuando pongo atención, y la luz tenue que entra por la persiana, me permiten salir por un momento de mi mente; y cuando no, solo se unen para acompañarme junto con el paisaje del parque, la av...

Adentro.

El agua cae de la ducha en un día amarillo. Se ilumina todo el espacio, siento el calor que el sol emana apoderándose lentamente de las paredes de concreto, hasta ingresar por la ventana del baño y darme una leve sensación de calma. Cierro los ojos y empiezo a sentir que estoy bajo una cascada, rodeada de plantas que me hacen sombrita y de una ligera briza que eriza mi piel. Respiro aire azul y exhalo aire morado. Las flores amarillas huelen a mora y las rosas a maracuyá. Las rocas se sienten blandas y el pasto entumecido. El atardecer es azul y el cielo rosado. Lo que veo cuando abro mis ojos, muchas veces suele ponerse más lindo si le agrego decoraciones imaginarias... Me he rehusado a normalizar lo increíble; a pisotearlo y declararlo invisible y sin gracia. A pasar por alto los mínimos detalles que revelan su esencia. Mirar, tocar, sentir, escuchar... Visualizar, crear, explorar, vivir. Si en el fin de los tiempos el gris se apodera de la existencia, que mi mente colorida encue...

Somos lienzos y están escribiendo lo que quieren sobre nosotros.

Yo creo en la teoría de la "Tabula Rasa" de John Locke y también creo en la reencarnación. Siento que, al momento de nacer venimos como una hoja en blanco, que se va escribiendo a medida que conocemos, aprendemos, sufrimos, reímos y vivimos como tal. Sin embargo, ciertas almas traen de sus vidas pasadas experiencias que los ayudan en su vida presente a ver la vida de una forma diferente y un tanto más profunda. Pero, para recordar estas ideas de vidas anteriores, la persona debe pasar por ciertas experiencias para notar que posee este tipo de conocimiento, que en la mayoría de casos, resulta ser cuestionado por quienes ya se han adaptado a un sistema impuesto. Los entes que dominan el planeta, saben esto. Por eso, se encargan de llenar nuestra hoja en blanco de escrituras que nos llevan a vivir la vida que ellos quieren. Nos programan para vivir una vida repetitiva y sin fundamento. Ocupan nuestro tiempo para que, no nos quede suficiente como para sanarnos internamente. El mi...

Me fui de mi trabajo

Me fui de mi trabajo anterior porque me di cuenta que no valía la pena estar más de 15 horas al día sentada frente a un computador, dando mis ideas para marcas que solo buscan seguir generándonos necesidades innecesarias y superficiales y no de marcas que quieran hacer un cambio REAL en el mundo. Me fui porque tener que estar pendiente de mi celular un domingo a las 8:00 pm, un viernes a las 11:00 pm y prácticamente todo el tiempo, me estaba causando serios problemas en mi salud mental y física. Me fui porque noté que todas las horas que dedicaba a ese trabajo, no eran valoradas ni apreciadas. Se veían como una obligación que debía cumplir. Ah, y debía sentirme agradecida por eso. Me fui porque, cada vez que recibía una notificación del trabajo, me daba taquicardia. También interrumpía mi vida social, amorosa y familiar, ya que siempre debía estar dispuesta a responder y cumplir fuese el día y la hora que fuese. Me fui porque estaba cumpliendo las metas y los sueños de...

Productividad en tiempo de cuarentena.

Tendemos a ponernos metas los domingos, para iniciar nuestro trayecto hacia la satisfacción de lograrlas, el lunes. ¿También haces esto? Cuando empezó la cuarentena, mi mente empezó a analizar todo el tiempo libre que tendría y lo que podría hacer con este: aprender un nuevo idioma, aumentar la "calidad" de mi hoja de vida haciendo certificaciones, leer mínimo dos libros en un mes, hacer ejercicio sin falta todos los días, cocinar, escribir, pensar en un emprendimiento, lanzarme como freelance, hacer videos, publicar contenido, meditar en la madrugada, limpiar mi closet, compartir con Astro y MILLONES DE COSAS MÁS. Entonces, el primer lunes arranqué con mil cosas en mi mente, me frustré y terminé viendo 5 capíulos seguidos de Orange is the New Black. Me sentí como la peor del universo por no ser capaz de hacer nada. ¿Tú te sentiste así hoy, o te has venido sintiendo así durante la cuarentena? Estamos en una pandemia, donde es innegable que muchos tenemos el lujo ...

Cambiando mi perspectiva.

Extrañando muchos lugares, sensaciones y momentos, como todos en este instante. Cuando todo se pone patas arriba, lo único que queda es intentar observar desde otro punto de vista, porque si nos enfocamos en la confusión y en ese dolor en el corazón que genera la ansiedad y la incertidumbre, sólo lograremos generar más de lo mismo. Todo será un círculo vicioso. Cansa estar en casa, cansa no ver a ciertas personas, cansa no poder salir, cansan muchas cosas, pero estoy segura de que nada cansa más que sentirse cansado/a por todo. He decidido observar mi alrededor desde otro punto, porque si sigo mirándolo todo desde el lugar que solía hacerlo al inicio de la cuarentena, estoy segura de que me chiflaría. Entonces, ¿qué he visto desde aquí? Muchas cosas, pero sólo mencionaré dos: - He visto que algunas personas están criticando a otras (que también están sufriendo a su manera) por sentirse cansados/as. Somos seres humanos, nuestras emociones EXISTEN y no tienen nada que ve...

Amaré y ya.

¿Que si el amor se acaba? Puede que sea verdad, pero, ¿para qué fijarse en eso ahora, cuando se siente el amor a flor de piel? Cuando se acabe, dejaré de amar. Mientras tanto, amaré tanto como me sea posible.