Conversaciones con la luciérnaga. Parte 1.
Pasas una crisis, te sientes bien, hay un periodo de quietud, crees que ya has superado el encuentro con aquel monstruo morado de cuernos gruesos que tanto te intimidaba, y luego, en pleno medio día de jueves, te vuelves a topar con él. — ¿Qué hace aquí? —Te preguntas mientras tu corazón palpita cada vez más rápido. — ¿Pero si ya se había ido? —Indagas agarrándote tus manos que, ya están empezando a botar por los poros microscópicas gotas de sudor. — ¿Pero si ya no me daba miedo? —Te dices a ti misma con una voz que cada vez se quebranta más, con unos ojos que empiezan a inundarse en lágrimas, en confusión y desazón. — Sí, he vuelto. —Te susurra al oído aquél ser de gruesos vellos olorosos cubiertos de grasa y piojos. Escucharlo tan cerquita después de tanto tiempo no solo te desagrada, también te hace creer que has sido derrotada, que tus pociones, entrenamientos, batallas y espadazos han sido todos en vano. Has fracasado, porque el miedo sigue ahí, y peor aún, porq...